Cuando uno ve que la mayor parte de cosas que intenta en el día no le salen, rápidamente las ganas de insultar a algo o alguien, o romperlo, se le pueden venir a la cabeza. Para evitar que ésto suceda, dos empresarios alemanes idearon una técnica para que los ciudadanos de su país, y luego los del todo el mundo que sientan esta necesidad de insultar a alguien, puedan hacerlo mediante una línea telefónica.
La iniciativa, que promete marcar un número de teléfono y dedicarle a la persona que conteste al otro lado una retahíla de insultos a modo de alivio para el enfado, es establece como una salida muy apetecible para algunos en épocas donde cuestiones como la crisis económica suele afectar los sentimientos de las personas, provocándoles malhumor de manera constante.
Según sus desarrolladores, la mayor parte de las quejas de los usuarios que han probado la línea hasta el ...