Cuando un pueblo se siente frustrado, y encima no han hecho nada a cambio, la ira y la desilusión se mete de lleno en el corazón de muchos jóvenes, que han visto como una manifestación tan globalizada, no ha tenido la importancia con la que querían contar, debido a una crisis económica, que azota a cualquier cantidad de los jóvenes españoles.
La movilización, ya conocida como 15 M, donde desde el pasado mes, están cientos de jóvenes concentrados para hacer un llamamiento de justicia, a muchos de los cuales están en el gobierno central, del cual se han sentido poco tomados en cuenta, y de los que los jóvenes siguen sin ver un serio interés por intentar hacer un llamado de calma, o de que tomen otras medidas hacia el futuro.
Los jóvenes españoles concentrados en la puerta del sol, han pasado de la indignación a la esperanza, la cual desean que ...