Antes, cuando decíamos de crear un blog nadie nos hacía caso. Nos miraban raro. Incluso hablábamos en términos marineros, porque se puso muy de moda eso de “cuaderno de bitácora“. Aunque a mí eso me encantaba, porque me sentía un poco como el capitán Picard…
Y en pocos años, esto de los blogs fue creciendo, creciendo, y ahora casi todo el mundo tiene uno. Es muy sencillo, ni siquiera hay que pagar. Puedes recurrir a alojamientos gratuitos y gestores de contenido que dejan hecho el blog en tres minutos con unos simples click. Y luego, personalizarlo a tu gusto. Blogger y WordPress son algunas de las plataformas más usadas, precisamente por su sencillez.
Vale, una vez que lo tienes… ¿qué haces? Pues escribir, ¿no? Para eso está. O para eso estaba, porque ahora el blog sirve para todo. Y en estos tiempos de crisis puede ser muy interesante tener uno para venderse ...